viernes, 3 de junio de 2016

Manos de Seda

Cada instante, cada roce de sus manos, cada tibia caricia estremece mi piel.
Tan , tan tersa y tan suave...
Amo cada centímetro de su cuerpo: sus manos, tu cuello, sus labios, sus ojos.
Su mirada tan abstracta, salvaje pero a la vez tan dulce me permite adentrarme en su mente, en su ser... en cada pensamiento puro o impuro.
Mientras sus suaves labios rozaban los míos sentí como nos convertíamos en uno solo, en un solo ser.
Amo la textura de su piel rozando frágilmente la mía, como si cada minuto se congelara en cada suspiro, en cada caricia...
La simplicidad de su tacto me lleva a un mundo donde solo permanecemos nosotros, donde solo importa sentir su mirada adentrándose en la mía como dos almas unirse en una sola...
Lo amo, tan segura e inquebrantablemente.
El latir de su corazón sobre mi pecho ahuyenta cada ruido de alrededor y solo me deja sentirlo y escuchar su respiración junto a mi oreja...
Cada segundo junto a él se vuelve mágico, increíble e inigualable...
Su voz, tan grave, tan melodiosa que con cada te amo salir de su boca me hace sentir plena, viva...
Es tan puro, tan único e indefinible el sentir que él existe y se encuentra aquí conmigo, en cada recuerdo...